El viaje más largo, “2001: una odisea del espacio”

Stanley Kubrick estrenó en 1968 la película
Stanley Kubrick estrenó en 1968 la película "2001: una odisea del espacio" basada en un texto del escritor Arthur C. Clarke.

En el año 1968, 2001: una odisea del espacio, de Stanley Kubrick, revolucionó el cine para siempre. Su director configuró una obra acerca del pasado, el presente y el futuro de la humanidad. Este año se cumple el 50 aniversario de la cinta y, con este motivo, planteo algunos momentos que expresan la magnitud de su complejidad narrativa y simbólica. 

La película inicia con planos de paisajes prehistóricos, desiertos, inhóspitos. Estériles trampas mortales. La aridez como escenario de la ausencia de cultura. La primera parte parece un documental típico sobre la vida salvaje. Los primates, cuya cotidianidad presenciamos, son cazadores recolectores. Evidentes ancestros del hombre. Por lo mismo, impera una primitiva forma de organización social y una constante lucha por el territorio y los recursos. La violencia y la guerra son los descubrimientos por los que la humanidad nace sin inocencia. El ser humano apenas se pone en pie y ya sabe que es capaz de asesinar a su prójimo. Una especie que emerge con el pecado original escrito en su sangre.

La violencia y la guerra son los descubrimientos por los que la humanidad nace sin inocencia. El ser humano apenas se pone en pie y ya sabe que es capaz de asesinar a su prójimo

De pronto, una fuerza desconocida irrumpe. El icónico monolito detona o acelera el proceso civilizatorio. La humanidad entonces no es fruto de su propio desarrollo, sino de un proceso inducido y artificial. Una suerte de origen mítico, de naturaleza posreligiosa y pseudocientífica, al mismo tiempo.

Uno de los momentos más recordados de la película es también de los más impresionantes y estéticos de la historia del cine. Tras el prólogo inicial de los albores de la civilización, de forma abrupta hay una elipsis de miles de años. Presenciamos el desarrollo espacial como un ideal sublime, como un vals espacial con Richard Strauss de fondo. La película se desarrolla en un mundo posterior a la guerra fría en el que la tensión política está ausente. Kubrick imagina un futuro en el que la humanidad ha olvidado sus diferencias para concentrarse apropiadamente en la carrera espacial y entonces la posibilidad de la vida extraterrestre se vuelve relevante. Como si el momento más alto de la civilización fuera el punto de partida hacia un viaje más largo: la exploración del espacio como ruta hacia los orígenes nebulosos del hombre. Prometeo en un traje de astronauta.

Pero antes el ser humano deberá enfrentar un enorme desafío. Esta historia plantea una de las primeras exploraciones serias hacia uno de los mayores temores instalados en la sensibilidad posmoderna: nuestra progresiva dependencia de la tecnología y sus peligros potenciales. En el marco de una situación límite como estar a merced del espacio exterior, el filme explora el terror hacia la otredad artificial.

Kubrick imagina un futuro en el que la humanidad olvida sus diferencias y se centra en la carrera espacial. La exploración del espacio como ruta hacia los orígenes del hombre. Prometeo en traje de astronauta

Hal 9000 es una de las figuras más importantes de la cinta. Síntesis del Gran Hermano de George Orwell y del panóptico de Michel Foucault, es un personaje misterioso y siniestro: un ojo que todo lo escruta. La computadora es infalible e incapaz de cometer errores. Tendremos que esperar a la secuela de esta película (2010: El año que hicimos contacto, de 1984) para descubrir que a Hal 9000 se le obligó a ocultar información a los tripulantes del Discovery, lo cual dañó su lógica de programación. La idea es fascinante: cuando a la máquina se le orilla a comportarse como humano, mintiendo, se activan otras reacciones imprevistas en su cerebro. La computadora engaña y manipula, sospecha y conspira. Hal 9000 está descompuesto, ha enloquecido o es una inteligencia maligna. La ambigüedad es brillante. Al final incluso dice, apelando a la empatía humana que debe tener muy bien estudiada, que teme morir mientras Dave Bowman la desconecta lentamente.

¿Qué pasa cuando a la máquina se le ordena ocultar la verdad? Si uno le pregunta a Siri, la interfaz de voz del iPhone, si los gobiernos nos espían, con tono irónico responde: “¡Para nada!”. ¿Qué sigue después de eso?

Neutralizado Hal 9000, se revela al fin el propósito real de la misión: resolver el misterio del monolito encontrado en la luna. A partir del encuentro entre Bowman y su diminuta cápsula espacial con el monolito en el espacio, se efectúa un imposible traslado hacia ignotos rincones del universo. El viaje, por medio de imágenes psicodélicas, expresa la incapacidad de la mente humana para procesar un viaje incomprensible para nuestro rudimentario conocimiento del universo. Paisajes inimaginables. Distancias inconcebibles. Algo insoportable para el ser humano. No es solo un viaje por el espacio, sino por el tiempo, por millones de años. Dave puede ver galaxias y cúmulos violentados por la gravedad y lo aprecia en tiempo real, como si los eones se sucedieran en segundos. Sobrevuela por planetas inimaginables, enloquecedores, líquidos y previsiblemente peligrosos. El cambio de color en sus ojos simboliza los cambios en su psique. ¿Se puede seguir siendo humano después de haber entrado en contacto con conocimiento extraterrestre?

Esta historia plantea una de las primeras exploraciones serias hacia uno de los mayores temores posmodernos: nuestra dependencia de la tecnología y sus peligros potenciales

De pronto, la cápsula ya está en una habitación artificial, en apariencia, terrestre. El astronauta se reconoce envejecido. Quizá porque el trayecto lo ha transformado de un modo incomprensible para sí mismo. Lejos, encerrado en un sitio desconocido o inaccesible del universo, se asemeja a un Prometeo encadenado, que luego deviene en un feto humano en el vacío cósmico: ¿se trata del renacimiento de la humanidad?, ¿es posible su redención?

2001: una odisea del espacio posibilitó la existencia de clásicos de la ciencia ficción como Blade Runner, Star Wars, Alien, Interstellar o Wall-E. Una obra experimental de alcances pocas veces vistos en la historia del cine. Un clásico monumental, inagotable, de nuestro tiempo.

DEJA TU COMENTARIO

Por favor, introduce tu comentario!
Por favor, introduce tu nombre