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Número 16 de la revista impresa FILOSOFÍA&CO.

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REVISTA Nº 16

Dosier

Filosofía de la soledad (in)evitable

Vidas conectadas, pero desvinculadas

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Revista FILOSOFÍA&CO | Número 16

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F+ Teresa de Calcuta, el lápiz de Dios

“Yo soy el lápiz de Dios. Un trozo de lápiz con el cual Él escribe aquello que quiere”. Así se definió Teresa de Calcuta. Su filosofía eran la fe y la entrega. A través de ella vimos la enorme contradicción del siglo XX: un gran desarrollo económico y social podía coexistir en un mismo mundo, compartir espacio y tiempo, con la mayor de las miserias.

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Madre Teresa de Calcuta (1910-1997). Diseño hecho a partir de una ilustración de Teresa de Calcuta distribuida por Pixabay.
Madre Teresa de Calcuta (1910-1997). Diseño hecho a partir de una ilustración de Teresa de Calcuta distribuida por Pixabay.

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Teresa de Calcuta construyó su vida para los demás, junto a “los más pobres entre los pobres”, con amor, trabajo y Dios siempre a su lado, según ella decía. Es venerada y es criticada; su obra era un culto al sufrimiento, han dicho algunos, que no comparten la admiración que produce su figura.

“El que no vive para servir, no sirve para vivir”, dijo Teresa de Calcuta. Una profunda fe fue el motor de su vida, una fe que se despertó en ella siendo muy niña y la acompañó a lo largo de toda su vida. A los 12 años, cuando era Agnes, ya tenía claro lo que quería ser de mayor: misionera. Y a los 87, cuando murió siendo Teresa, pudo hacerlo con la conciencia tranquila de que había vivido exactamente como ella misma deseó y eligió, aunque a otros no gustara o no lo entendieran: entregada en cuerpo y alma a ayudar a los demás, a la manera de sus creencias, eso sí. Su nombre quedó para la historia unido a la India, su país de adopción… ¿O fue ella quien adoptó al país?

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