Nuevas torsiones ocurren en América Latina

«El libro 'Política de los cuerpos', de Laura Quintana, se expone a la contingencia de América Latina y, al hacerlo, abre nuevas posibilidades para el quehacer filosófico latinoamericano», dice el filósofo Jaime Santamaría. Diseño hecho a partir de dos ilustraciones de Pixabay: espiral de Vicki Nunn y mapa de Clker-Free-Vector-Images.
«El libro 'Política de los cuerpos', de Laura Quintana, se expone a la contingencia de América Latina y, al hacerlo, abre nuevas posibilidades para el quehacer filosófico latinoamericano», dice el filósofo Jaime Santamaría. Diseño hecho a partir de dos ilustraciones de Pixabay: espiral de Vicki Nunn y mapa de Clker-Free-Vector-Images.

Política de los cuerpos, de la filósofa de América Latina Laura Quintana, colombiana, gira en torno a la posibilidad de emancipación política hoy. Se trata de un libro que hace torsión: da vuelta a los argumentos, va y viene por las imágenes, por las vidas de los desposeídos, por la memoria de las comunidades, de modo que el lector se ve envuelto en el ritmo de la exposición que no busca tener el tufo academicista.

Por Jaime Santamaría, filósofo

El pasado mes de abril en el contexto de la Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBo), la Editorial Herder lanzó Contrapunto, una colección que quiere apostar por una filosofía que se hace desde y para América Latina. En un hecho que no es accidental, uno de los libros escogidos para abrir la colección fue Política de los cuerpos, de la filósofa colombiana Laura Quintana.

Hacer filosofía en América Latina

Política de los cuerpos, de Laura Quintana (colección Contrapunto, Herder).
Política de los cuerpos, de Laura Quintana (colección Contrapunto, Herder).

Política de los cuerpos es un texto que rompe con una tradición académica que se limitó, por varias décadas, a hacer comentarios y preludia un modo nuevo de hacer filosofía en Colombia; un modo in-disciplinado que dialoga con otros saberes, que se confunde con el teatro, la cartografía, la literatura y la etnografía, pero que, fundamentalmente, parte de la realidad social y política más inmediata.

No es disparatado decir que estamos frente a un libro que se expone a la contingencia de estas latitudes y, al hacerlo, abre nuevas posibilidades para el quehacer filosófico latinoamericano. Valiéndome de un lenguaje que atraviesa todo el texto, creo que es un libro que hace torsión. Da vuelta a los argumentos una y otra vez, va y viene por las imágenes, por las vidas de los desposeídos, por la memoria de las comunidades, de tal modo que los lectores menos versados nos vemos envueltos en el ritmo de la exposición que no busca tener el tufo academicista o hiperespecializado.

El tema principal del libro es la posibilidad de emancipación política en el tiempo actual. Pero, a diferencia de una tradición liberal y también una marxista que han privilegiado el ejercicio de la conciencia (el sujeto político sabe o está engañado, y eso lo empuja a la acción o lo mantiene adormecido), Laura Quintana piensa la emancipación en clave corporal-afectiva y la vincula a la vieja cuestión spinoziana de ¿qué puede un cuerpo? En una entrevista que brindó la autora a este mismo portal Filosofía&co., el pasado 30 de abril, dijo: «Las emancipaciones, como también las sujeciones y formas de dominación, comienzan y se dan todo el tiempo desde la corporalidad».

Política de los cuerpos preludia un modo nuevo de hacer filosofía en Colombia; un modo in-disciplinado que dialoga con otros saberes, que se confunde con el teatro, la cartografía, la literatura y la etnografía, pero que parte de la realidad social y política más inmediata

De este modo, la emancipación se vincula con las capacidades e incapacidades de una corporalidad. Dicho esto, se entiende bien que la pregunta que inicia el libro tenga el siguiente tono y potencia: «¿Qué acontece cuando un cuerpo cuestiona la identidad, el lugar, las funciones que le han sido asignadas y se expone a otras experiencias y posibilidades vitales?» (pág. 29) Es importante advertir que no se trata de lo que puede un cuerpo individualmente. El ejercicio de emancipación implica que varios cuerpos se junten y confronten los mecanismos de regulación que los fijan a funciones y modos de ser/aparecer. Así, el asunto no solo es cómo es que un cuerpo, en un momento dado, se desujeta de los mecanismos del poder, sino cómo, junto con otros, producen transformaciones en un mundo común.

Cinco ideas destacadas

A continuación, menciono algunas aristas que captaron mi atención y que, espero, sirva para animarlos a leer el libro.

  1. Uno de los temas que más me concernió es el del tratamiento de la crítica. El ejercicio de la crítica se concibe habitualmente, ya sea desde el liberalismo o ya sea desde el marxismo clásico, como un acto de desvelamiento; se cree que la crítica intenta mostrar los hilos ocultos gracias a los cuales las personas están sometidas. Es decir, la crítica abre los ojos y explicita la «verdad» a los individuos que no han podido ver la luz y que en la oscuridad de las cadenas necesitan espíritus letrados que vengan a su encuentro y redención. Esta idea de crítica supone un humanismo ilustrado que recuperaría, gracias a estos genios valientes, capacidades humanas disminuidas por las fuerzas del capitalismo.
  2. Siguiendo a Rancière, Laura Quintana propone un movimiento de emancipación que no se vincula con esta desmitificación humanista. La emancipación, más bien, se dibuja como un movimiento corporal y afectivo que lanza al sujeto hacia la búsqueda de otro tipo de vida con respecto al dado. Si la emancipación ya no solo es la liberación de las conciencias, entonces, ¿a qué apunta? Señala una vivencia estética donde el modo de comprender, de sentir, de afectarse, de ver, de moverse, de comprender, de concebir el propio cuerpo y el espacio más cotidiano cambia. El movimiento de emancipación «se trata, entonces, de fracturas que separan a los cuerpos del comportamiento que se les atribuye por clase, género o, en general, desde las asignaciones sociales identitarias» (pág. 74). Es un corte y una alteración en la corporalidad que lanza a realidades inéditas y a nuevos actos de agencia. Nuevos modos de afirmar el deseo.
  3. Hablar de la emancipación hoy obliga a tratar el tema del neoliberalismo. El problema principal del neoliberalismo es que fija identitariamente a los individuos en un movimiento que la autora llama, junto con Rancière, «consensualismo». En el capitalismo tardío nos enfrentamos a todos los modos de desposesión, pero el principal, quizá, es aquel que limita la capacidad y la subjetivación política. Este tipo de desposesión tiene «efectos de despotenciamiento, despolitización, cierre, aplanamiento de las posibilidades de agencia» (pág. 163). Ahoga la política.
  4. Tal como lo anunció Foucault, en la era del neoliberalismo, la economización se toma todo el campo social y político. Uno podría pensar que este movimiento empresarial y corporativo, que acaba con los espacios políticos, impide la formación de sujetos críticos y capaces de entablar modos de desujetación; ¡una vez más, habría que abrir los ojos de los menos entendidos! Pero, para la autora, el problema político frente al neoliberalismo no es la ignorancia, sino la falta de espacios para el desacuerdo. El neoliberalismo privilegia un movimiento consensual y niega el conflicto. No es que engañe, sino que impone una lógica cerrada para percibir y dejarse afectar sensiblemente. Esto mismo sería el problema de la democracia entendida desde una lógica consensual: no da cabida al exceso popular, al desacuerdo y al conflicto.
  5. Desde esta perspectiva, la emancipación, en los tiempos actuales, tendría que sospechar de la armonía y la anulación del conflicto en política. La democracia no es el gobierno de la mayoría, sino el espacio en el que cualquiera tiene cabida y cuenta en las decisiones de los asuntos públicos (pág. 325). Es clave advertir que el desacuerdo no se trata de un ejercicio deliberativo racional al estilo de la propuesta comunicativa de Jürgen Habermas, sino de una escena que abre una disputa y una paradoja fundamental sobre cómo viviremos en comunidad. La argumentación política no se reduce a una exposición de razones y argumentos, sino a un gesto que es estético; una escena que despliega los cuerpos.

La emancipación se dibuja como un movimiento corporal y afectivo que lanza al sujeto hacia la búsqueda de otro tipo de vida con respecto al dado

Jacques Rancière… y más allá

Me gustaría terminar con dos ideas generales que me parecen relevantes. Aunque el libro se presenta, en principio, como un estudio del pensamiento político de Jacques Rancière, termina yendo más allá; quizá por las necesidades que imponen las condiciones políticas locales y los derroteros que se imponen para la autora. Ahora bien, es un libro que funciona bastante bien como una introducción al pensamiento político de Jacques Rancière, pero, además, puede servir como un mapeo de varios problemas álgidos de la teoría política hoy en relación con el continente americano.

También es un libro dirigido a los militantes y a las organizaciones sociales. Arroja luces y esperanzas a los movimientos que están en los territorios y, asimismo, da pistas para seguir ejerciendo modos novedosos de resistencia y sus relaciones con las instituciones. No se queda en el resentimiento y el dolor de la violencia más cruda; por el contrario, empuja con optimismo hacia el porvenir, donde se prometen otros mundos y otras maneras de vivir en común.

La emancipación es posible, no todo está capturado por la máquina capitalista neoliberal del emprendimiento, el extractivismo y la privatización. ¡Siempre hay brechas e intervalos que sirven de asidero para los movimientos de torsión sorprendentes que acontecen en los lugares más inesperados!

Encuentros con la autora en directo

  • El próximo lunes, 7 de septiembre, habrá un encuentro digital con la autora en abierto, a las 17 h, hora de Colombia (las 12 de la noche del lunes al martes en España). El tema: Emancipaciones y política. Comentario al libro Política de los cuerpos, de Laura Quintana. En él, el filósofo Jaime Santamaría, profesor de la Universidad del Norte, en Barranquilla (Colombia), que firma este artículo, dialogará con la filósofa. Será por el canal de YouTube de la Universidad del Norte.
  • Y el jueves 10 de septiembre, la filósofa Miriam Jerade, de la Universidad Adolfo Ibáñez, de Chile, y la filósofa y antropóloga Zenia Yébenes, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), charlarán con la colombiana Laura Quintana en el encuentro Cuerpos, política y conflicto: una conversación entre filosofía y antropología. Será a las 14 h de Colombia y México, las 15 h de Chile y las 21 h de España, en YouTubeLive, y el encuentro estará moderado por Raimund Herder, presidente de Herder Editorial, que publica el libro Política de los cuerpos. Puedes participar enviando tu pregunta aquí.
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