Releemos el libro Las leyes fundamentales de la estupidez humana, del historiador italiano Carlo M. Cipolla, publicado por Crítica, una versión ilustrada y conmemorativa del mítico panfleto Allegro ma non troppo, en el que el autor presentó su famosa Teoría de la estupidez, un entretenido manual para sortear la estupidez, afrontarla con armas de garantía… y evitar a los estúpidos, auténtica lacra de la sociedad.
Por Carlos Javier González Serrano
Pero ¿se encuentra la humanidad en tan deplorable estado que debemos andar con pies de plomo para no chocar continuamente con la estulticia y la insensatez? La respuesta es clara: sí. Si echamos un vistazo a la realidad, observamos que los seres humanos debemos cargar con un peso añadido al del resto de los animales, provocado por «un grupo de personas que pertenecen al propio género humano». Este grupo, que no se halla organizado ni se rige por ley alguna, consigue sin embargo «actuar en perfecta sintonía» guiado por una mano invisible que impide el crecimiento del bienestar y de la felicidad humana.
Cinco son las leyes fundamentales de la estupidez humana según expone en su libro Carlo M. Cipolla (1922-2000). Vamos a verlas:
1 La primera de ellas es que «siempre e inevitablemente cada uno de nosotros subestima el número de individuos estúpidos que circulan por el mundo», es decir, que como reza la frase bíblica, stultorum infinitus est numerus. Grande es nuestra sorpresa cuando caemos en la cuenta de que personas que habíamos considerado racionales e inteligentes se revelan como irremediablemente estúpidas.













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